Esta es una semana clave para los mercados, con una agenda cargada de eventos que podrían definir el rumbo de la política monetaria en Estados Unidos y Europa. Desde el discurso del presidente Trump ante el Congreso hasta la publicación de la inflación preferida de la Fed, pasando por los resultados de grandes empresas europeas y los datos de confianza del consumidor. A continuación, presentamos las cinco cosas más importantes que hay que vigilar.
1. El gran momento político: Trump se dirige al Congreso
El foco de atención estará puesto en Washington D.C. este martes 24 de febrero, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronuncie su discurso del estado de la Unión ante una sesión conjunta del Congreso . Los inversores analizarán cada palabra en busca de pistas sobre sus prioridades legislativas y políticas económicas para el año.
Se espera con especial interés cualquier anuncio relacionado con política fiscal, aranceles y relaciones comerciales, especialmente después de que el Tribunal Supremo haya anunciado que emitirá opiniones estos días, pudiendo dictar un veredicto clave sobre la legalidad de los aranceles generalizados implementados por la administración Trump . Este discurso, por tanto, llega en un momento de máxima tensión y podría generar una alta volatilidad en los mercados.
2. La inflación que realmente importa a la Fed: el PCE
Esta semana se publicará el indicador de inflación favorito de la Reserva Federal: el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE). Concretamente, el viernes se dará a conocer el dato correspondiente a enero, una variable de precios que es la más seguida por la Fed para tomar sus decisiones de tipos de interés .
Además del PCE, la agenda macro estadounidense incluye otras citas relevantes:
- Martes: Publicación del índice de precios de vivienda Case-Shiller y el índice de confianza del consumidor .
- Miércoles: Se publicarán los datos de ventas de viviendas nuevas .
Estos datos, en conjunto, ofrecerán una fotografía actualizada de la salud de la economía estadounidense y presionarán a la Fed para que mantenga o modifique su postura restrictiva, en un contexto donde el mercado laboral se muestra aún muy resistente .
3. Lluvia de discursos de la Reserva Federal
La semana pasada estuvieron muy condicionadas por las expectativas de tipos, y esta no será la excepción. Una larga lista de altos cargos de la Reserva Federal tiene previsto hablar en público, ofreciendo sus perspectivas sobre la economía y la política monetaria .
Entre las intervenciones más destacadas se encuentran:
- Austan Goolsbee (presidente de la Fed de Chicago) el martes.
- Raphael Bostic (presidente de la Fed de Atlanta) el martes.
- Thomas Barkin (presidente de la Fed de Richmond) el martes y el miércoles.
- Susan Collins (presidenta de la Fed de Boston) el martes.
- Alberto Musalem (presidente de la Fed de San Luis) el miércoles.
Cualquier matiz en sus discursos sobre la evolución de la inflación o el mercado laboral será interpretado por los inversores como una señal de futuras subas o bajas de tipos.
4. Temporada de resultados en Europa: gigantes españoles rinden cuentas
La temporada de resultados continúa en Europa, y esta semana está dominada por la publicación de los resultados anuales de las grandes compañías españolas. Será una prueba de fuego para ver cómo han cerrado el ejercicio 2025 y cuáles son sus perspectivas para 2026 .
El calendario de presentaciones es el siguiente:
- Lunes 23: Resultados anuales de Almirall.
- Martes 24: Publican Endesa, Telefónica, Metrovacesa, Grenergy y Ence.
- Miércoles 25: El gran día, con Iberdrola, Aena, Laboratorios Rovi, Vidrala, Ebro Foods, ACS, Indra, Neinor Homes y Ferrovial. Además, Banco Santander celebra su Día del Inversor.
Las expectativas de crecimiento, la evolución de la deuda y los anuncios sobre dividendos serán los puntos más vigilados por los analistas.
5. Alemania, termómetro de Europa: confianza y consumo
Alemania, la principal potencia económica de Europa, publicará una serie de datos clave que servirán como termómetro de la salud de la región. El lunes 23 se conocerá el índice de clima empresarial Ifo de febrero, un indicador muy reputado que mide la moral de los directivos y empresarios alemanes .
Además, el miércoles 26 se publicará el índice de sentimiento del consumidor GfK para el mes de marzo . Estos datos, junto a las cifras definitivas de inflación (IPC) en Francia, Italia, Alemania y España que se conocerán a lo largo de la semana, serán determinantes para evaluar si la recuperación europea sigue perdiendo impulso y cómo reaccionará el Banco Central Europeo (BCE), cuya presidenta, Christine Lagarde, también tiene previsto hablar el lunes .
El Veredicto para el Inversor: Navegar entre la Política y los Datos
Al observar el panorama completo de esta semana, emerge una conclusión clara para los inversores: estamos en un punto de inflexión donde confluyen tres fuerzas de gran magnitud: la política, los datos macro y las expectativas de tipos. Ignorar cualquiera de ellas sería un error costoso.
En primer lugar, la política vuelve a ser un factor de primer orden. El discurso de Trump ante el Congreso no es un mero trámite protocolario; es el pistoletazo de salida para un año electoral y legislativo que definirá el ciclo económico. Para el inversor, esto significa que la volatilidad inducida por titulares (especialmente en materia de aranceles y comercio internacional) no solo no ha desaparecido, sino que podría intensificarse. La paciencia y la diversificación geográfica vuelven a ser virtudes.
En segundo lugar, la economía real habla a través de los datos. El índice PCE del viernes no es una cifra más: es la brújula de la Reserva Federal. Si el dato de inflación se muestra más persistente de lo esperado, el mercado se verá obligado a recalibrar sus expectativas de recortes de tipos, lo que probablemente presionaría al alza las rentabilidades de los bonos y pondría a prueba las valoraciones, especialmente en el sector tecnológico. Por el contrario, una lectura benigna podría renovar el apetito por el riesgo. La lección aquí es que la dependencia de los datos sigue siendo la máxima, y las carteras deben estar preparadas para ambos escenarios.
Por último, la salud corporativa europea se somete a examen con los resultados de gigantes como Iberdrola, Telefónica o Santander. Estos informes ofrecerán pistas cruciales sobre si la resistencia mostrada por la economía europea se traduce realmente en beneficios empresariales y, lo que es más importante, en retorno para el accionista vía dividendos.
En resumen, la semana que comienza exige una gestión activa y cautelosa. No es momento de hacer apuestas direccionales agresivas, sino de revisar las posiciones, asegurarse de que la cartera está bien balanceada y, sobre todo, prestar atención a las señales. Porque, como suele decirse, los mercados no odian la incertidumbre, sino las sorpresas. Y esta semana promete estar llena de ambas.